miércoles, 28 de octubre de 2009

La constancia, un valor, una virtud.

La constancia es una virtud que nos conduce a adquirir las herramientas necesarias para alcanzar las metas que nos hemos propuesto, tomando en
cuenta las dificultades que se presenten, ya sean de carácter externas o internas, o también la disminución de la motivación personal por el tiempo transcurrido. La constancia justifica el trabajo en una fuerza de voluntad
sólida y en un esfuerzo continuo para llegar
a la objetivo propuesto superando los obstáculos e incluso venciéndonos a nosotros mismos.

¿Por qué es importante fomentar la virtud de la constancia?

Porque...
  • La constancia es necesaria para lograr cualquier meta o hábito positivo.
  • Cualquier logro en la vida implica un esfuerzo sostenido que debe sustentarse en la fortaleza.
  • El esfuerzo sostenido fortalece la voluntad, que es un elemento imprescindible en la vida del hombre.
  • La constancia se convierte en motivación de inspiración para seguir adelante, superar las dificultades y conducir a la perseverancia.
  • Nos hace lograr los fines propuestos y por consiguiente nos induce a sentirnos satisfechos y mucho más aún si tenemos la convicción de poder cumplirlos a pesar de los trances.
  • Es un apoyo en la formación de la responsabilidad, que es saber responder a una misión a pesar de las dificultades o el tiempo.
  • Solo quien persevera llega a la meta.
  • Una de las características de la personalidad madura es ser constante en sus determinaciones.

Vivir la constancia significa

  • Adquirir retos concretos y cumplirlos.
  • No desmayar a la primera dificultad.
  • Hacer opciones estables y mantenerlas en el tiempo.
  • Cumplir aquí y ahora lo que se debe y cuando se debe.
  • No decir “podría” y “me gustaría”, sino “puedo y lo lograré”.
  • No dejar para mañana lo que se puede hacer hoy.
  • Terminar lo que se comienza y hacerlo bien. No dejar nada a la mitad o inconcluso.
  • No desalentarse ante las dificultades.
  • Tener paciencia y saber esperar.
  • Llevar a cabo las ideas a un plano real, no solamente imaginarlas.
  • Cumplir con esfuerzos aparentemente pequeños y sin importancia.
  • Mantener el máximo esfuerzo de voluntad de principio a fin.
  • Superarse a sí mismo.

Barreras de la Constancia
  • Pereza, mediocridad y desaliento.
  • Ausencia de metas claras.
  • Objetivos muy complejas o a muy largo plazo.
  • Falta de medios claros y concretos para al
    canzar la meta. Si no se logra llegar es porque el camino no está claro y es probable que se abandone la meta.
  • La tendencia a buscar el menor esfuerzo, al poco empeño, a la búsqueda de satisfacción y resultados inmediatos y no favorecer la lucha diaria y perseverante.
  • Temperamento emotivo, impaciente y visceral.

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